Somos un equipo pequeño de redacción y análisis cosmético que prueba cremas hidratantes, sérums y protectores solares durante 28 días antes de publicar cualquier opinión. Trabajamos sin patrocinios encubiertos y con fichas técnicas traducidas al español, pensadas para el clima europeo y para pieles sensibles, mixtas o maduras.
Morganich, desde 2016
Lo que empezó como un cuaderno de notas sobre cremas hidratantes se convirtió en una plataforma de análisis independiente. Estos son los momentos que definieron nuestro enfoque.
Leo Trejo comenzó documentando la absorción de doce cremas de farmacia en su propia piel mixta. Sin cámara profesional ni criterio dermatológico, solo un registro diario de textura, brillo y tolerancia durante un mes. Esas primeras tablas manuales siguen siendo la base de nuestro método de evaluación.
Después de que un laboratorio nos ofreciera financiar un análisis a cambio de una valoración positiva, establecimos una regla interna: todos los productos se compran al precio de venta al público. Esta decisión redujo nuestro ritmo de publicación, pero garantizó que ninguna ficha técnica estuviera condicionada por acuerdos comerciales.
Guillem Ceja, con formación en farmacia, propuso que cada análisis incluyera la opinión de un dermatólogo externo. Desde entonces, contactamos con especialistas en piel sensible y madura para contrastar nuestras observaciones sobre oclusividad, peso molecular del ácido hialurónico y compatibilidad con rutinas de mañana y noche.
Las fichas técnicas traducidas no bastaban: una crema que funciona en un clima húmedo puede resultar pesada en invierno seco. Ampliamos nuestras pruebas a cuatro estaciones y comenzamos a indicar en cada análisis cómo se comporta el producto con temperaturas bajo cero, calefacción interior y humedad relativa baja.
Marcos Flores, responsable de imagen, desarrolló un protocolo de captura macro que documenta la absorción a los 5, 15 y 30 minutos de la aplicación. Estas imágenes, junto con las tablas de compatibilidad, permiten a quienes nos leen ver la textura real antes de decidir una compra.
Más de cuatrocientas personas participan en nuestros grupos de prueba de 28 días. Sus pieles sensibles, mixtas y maduras aportan datos que ningún laboratorio podría replicar en condiciones controladas. Cada nueva reseña incorpora esas experiencias, con nombres y contextos reales, sin filtros ni patrocinios encubiertos.
Morganich nació en 2019 como un cuaderno de laboratorio compartido entre tres amigas que no encontraban reseñas fiables de cremas hidratantes en español. Hoy somos un equipo pequeño que prueba cada producto durante 28 días, documenta la absorción, la tolerancia y el comportamiento bajo clima europeo, y publica los resultados sin acuerdos con marcas. No vendemos cosmética, no aceptamos patrocinios y no publicamos análisis que no hayamos completado.
Cada crema, sérum o protector se aplica en la misma zona del rostro durante cuatro semanas. Registramos la textura al aplicar, la hidratación a las 2, 6 y 12 horas, y cualquier signo de irritación. Las fichas incluyen fotografías macro de absorción y tablas de compatibilidad con rutinas de mañana y noche.
Nuestras pruebas se centran en fórmulas sin fragancias agresivas, con ácido hialurónico, ceramidas y filtros solares tolerantes. Adaptamos cada recomendación al clima europeo, donde la calefacción en invierno y la humedad en verano cambian por completo el comportamiento de una crema.
Las marcas no pagan por aparecer ni por desaparecer de nuestras comparativas. Los productos se compran en farmacias y tiendas habituales, y los dermatólogos consultados revisan las fichas técnicas antes de publicar. Si un análisis no cumple el protocolo, no se publica.
No prometemos milagros ni hablamos de «piel perfecta». Explicamos qué ingrediente hace qué, en qué concentración, y para qué tipo de piel tiene sentido. Si una crema cara no justifica su precio, lo decimos con la misma claridad que cuando una fórmula económica funciona bien.